La radiónica como terapia, una sorprendente metodología holística de base bioenergética

La radiónica puede definirse como una terapia de corte holístico, en el auténtico sentido de la palabra. Es importante dejar claro que la radiónica no actúa directamente sobre el cuerpo físico, por lo que no contraviene a la medicina tradicional ni pretende ser sustitutiva de esta. El terapeuta radiónico actúa a nivel energético, entendiendo que este nivel es previo a la materia y sirve de soporte a la misma.

No hablamos por tanto de “sanación orgánica” sino de equilibrado energético que, según la teoría radiónica, puede conducir a la recuperación del organismo a este nivel, estimulando los procesos de regeneración global. Son matices importantes que evitarán cualquier idea de intrusismo en el ámbito médico. La radiónica no pretende ser sustitutiva de la medicina convencional, sino un complemento valioso que cualquier persona puede utilizar para sumar en sus perspectivas de recuperación.

La teoría radiónica establece que, si hay desequilibrio en la base energética, tarde o temprano se producirá también una disfunción o enfermedad que se manifestará en su contrapartida material. Si se restaura el equilibrio y la funcionalidad energética habrá una repercusión en la parte física y, por tanto, podrá esperarse la recuperación de esta última (si no se ha llegado a un punto de no retorno o destrucción de tejidos). Trabajar para armonizar los centros energéticos es un elemento básico de cualquier terapia bioenergética. Una vez que se restaura la circulación de energía básica se puede esperar que haya repercusión constatable. La persona puede empezar a sentirse mucho mejor.

El conocido investigador en radiónica, David Tansley, afirmaba que “el tratamiento radiónico consiste en la proyección de un conjunto de instrucciones que pueden ser codificadas (o no, dependiendo del método seguido por el operador), que se proyectan a través de un dispositivo de radiónica, para actuar en los diversos campos energéticos de una persona, con el propósito de restablecer la armonía y el bienestar a todo nivel (salud completa)”.

El operador de un equipo radiónico puede emplear los llamados ratios (codificaciones alfanuméricas que representan un estado determinado), afirmaciones, figuras geométricas integradoras, fotografías, colores, remedios homeopáticos, florales, suplementos alimenticios y otros, que se emplean a través del dispositivo usando muestras del sujeto sobre el que se realiza la acción restauradora.

Aunque, a primera vista, la radiónica puede resultar sorprendente en sus planteamientos, miles de operadores radiónicos y muchos miles de personas más que han utilizado la radiónica como terapia durante los últimos cien años, dan testimonio de la misma confirmando su valor en este ámbito. Múltiples libros y artículos se han publicado relatando estas experiencias.

Por otra parte, la radiónica también tiene efectos constatables cuando se utiliza con animales o plantas, por lo que la idea del efecto placebo no puede utilizarse como explicación de su efectividad.

Resumiendo, las ventajas de la terapéutica radiónica son amplias y variadas. Es sencilla de utilizar, no requiere de conocimientos profundos y facilita resultados observables. Cualquier persona puede llevarla a la práctica y sacar provecho de su uso. Compruébelo y se sorprenderá.