Radiónica y Homeopatía, ¿Pueden usarse de forma complementaria?
La homeopatía es un sistema de terapia alternativa que utiliza sustancias altamente diluidas para estimular la capacidad natural del cuerpo para tratarse a sí mismo. Se basa en el principio de «similitud,» donde una sustancia que causa síntomas negativos en grandes dosis se utiliza en dosis infinitesimales para contrarrestar síntomas similares.
Las sustancias se diluyen repetidamente y se agitan vigorosamente (potenciación) para aumentar su efectividad y reducir cualquier toxicidad.
En los últimos tiempos, la homeopatía parece haber encontrado fuerte oposición en los medios científicos convencionales de algunos países. Sin embargo, vale la pena recordar que, hasta hace muy pocos años, esta disciplina era impartida en bastantes universidades de todo el mundo como un complemento al conocimiento médico.
Los defensores argumentan que la homeopatía aborda no solo los síntomas físicos, sino también los aspectos emocionales y mentales de la salud. Se promueve como un enfoque holístico que considera al individuo en su totalidad, y no solo sus síntomas específicos. También explican que no pretende sustituir a los tratamientos médicos convencionales y que puede ser un coadyuvante positivo para los mismos.
Si usted utiliza la homeopatía, ha experimentado efectos positivos con ella y la utiliza con su propia persona o en consulta alternativa, debe saber que también puede usarse con radiónica.
La radiónica puede ser utilizada para ayudar en la selección de remedios homeopáticos. Se pueden utilizar técnicas radiónicas para evaluar las energías sutiles del paciente y determinar qué sustancias homeopáticas podrían ser beneficiosas en cada caso.
La radiónica también se puede emplear para cargar energéticamente las sustancias homeopáticas. Algunos creen que este proceso puede potenciar la eficacia de los remedios al influir en el aspecto energético de las sustancias.
La radiónica podría utilizarse para introducir la vibración equilibradora de un remedio homeopático, incluso cuando dicho remedio no se administra físicamente.
La radiónica también podría utilizarse para realizar un seguimiento del progreso del paciente y ajustar el tratamiento homeopático según sea necesario. Esto implica evaluar continuamente las energías sutiles y adaptar el enfoque terapéutico.
Nota. – En este punto y, siguiendo la legalidad vigente, señalaremos que tanto la radiónica como la homeopatía son consideradas prácticas de terapias alternativas y no sustitutas de la atención médica convencional. La radiónica trabaja exclusivamente a nivel energético y no pretende retrasar ni sustituir ningún tratamiento médico que cualquier persona debe siempre priorizar.


