Comer con buenas vibraciones (3ª parte)

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Comer con buenas vibraciones (3ª parte)

Cuando un organismo consume, de forma diaria y habitual, alimentos que aportan vibración muy por debajo de las necesidades vitales, el resultado es catastrófico a corto, medio y largo plazo. A veces se produce una reacción inicial negativa en el cuerpo que se ve compensada con mecanismos de equilibrio interno. Muchos niños se quejan de que les duele la tripa cuando empiezan a tomar bebidas de cola, por ejemplo. Con el tiempo esa reacción se amortigua y el organismo se adapta, lo cual no significa que no sufra daño acumulable.

André Simoneton dijo ya en 1.949 y atendiendo a sus investigaciones sobre vibración de los alimentos que, “muchas enfermedades encuentran su origen en una alimentación irracional. El devenir, sin duda, confirmará esta teoría”. La confirmación de su predicción viene dada en la actualidad por la epidemia de enfermedades e intolerancias relacionadas con la alimentación desnaturalizada en los países occidentales.

Si consideramos ya que a los recién nacidos se les empieza a dar leche en polvo en lugar de leche materna, si tenemos en cuenta que se refinan los cereales, se emplean aceites inadecuados, se abusa de las conservas, se manipulan las legumbres, se añaden grasas, almidones y azúcares prácticamente a todo alimento procesado y se comercializan sucedáneos de comidas saludables, tenemos un cóctel peligroso que termina afectando a millones de personas.

Comentaremos aquí la importancia de tomar más agua, en lugar de zumos y refrescos. El agua expuesta durante unas horas a la radiación solar puede aumentar su vibración hasta rondar los 9.000 – 10.000 A. (medida angstroms) Por otra parte, hay fuentes de agua expuestas a energías terrestres (telúricas positivas) que pueden llegar a los 150.000 A. (como el manantial de las aguas de Lourdes, por ejemplo). (Nota.- Las unidades de medida angstrom son prácticamente iguales a las unidades de medida bovis empleadas en radiestesia)

Por último, apuntar aquí que la clasificación de alimentos considerados superiores e inferiores suele coincidir con los llamados alimentos alcalinizantes y acidificantes respectivamente. Considere lo expuesto como un punto de partida para reflexionar sobre su tipo de alimentación y cómo mejorarla.

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