Cómo se utiliza la idea de resonancia en Radiónica
La radiónica está desvirtuada para algunas personas porque hay quien la relaciona erróneamente con aspectos “mágicos” o incluso “milagrosos”.
Sin embargo, los que llevamos muchos años empleando la radiónica de forma rigurosa entendemos que es un sistema serio de desarrollo personal, terapia alternativa y mejora continua. Además, su eficacia puede observarse al emplearse no sólo sobre personas, sino también en animales y plantas. La teoría radiónica tiene modelos coincidentes con los aceptados dentro de la física cuántica, donde un investigador puede determinar el comportamiento de una partícula dependiendo de sus expectativas, intención y posibilidades dentro de la realidad en la que nos desenvolvemos.
Es un hecho que la mente humana es única y tiene enormes capacidades. Tiene la capacidad de influir sobre aquello en lo que es enfocada y puede hacerlo de múltiples maneras. De forma directa o indirecta.
En este comentario vamos a considerar brevemente el fenómeno de la resonancia y su relación con la radiónica.
Un ejemplo clásico de resonancia en el mundo de la acústica se puede observar en una tienda de pianos donde al pulsar la tecla de una nota determinada, la vibración se transmite a las cuerdas y las estructuras de reverberación de los otros pianos cercanos que comparten esa misma frecuencia, lo que provoca que también vibren.
La resonancia puede amplificar e incluso sincronizar las vibraciones entre objetos similares. Puede conseguir que un cuerpo que estaba sin actividad (en el ejemplo, las cuerdas en reposo de otros pianos) se active por el simple hecho una acción realizada a distancia. Este concepto es fundamental no sólo en la música sino también en campos como la física, la ingeniería y el electromagnetismo, donde se utiliza para diseñar sistemas que responden de manera eficiente a estímulos específicos.
¿Qué tiene que ver esto con la radiónica? El usuario de la radiónica simplemente utiliza dispositivos para conectar su mente e intención con la esencia de modelos vibratorios positivos con los que desea entrar en resonancia o sintonía. La placa adherente y los diales del dispositivo permiten a cualquier persona fijar unas coordenadas adecuadas en relación al objetivo que tenga en mente, para sí misma o para otros. La conexión establecida facilita la reacción a la “resonancia” correcta. Es decir, a partir de ese momento se facilita la activación, el movimiento y la respuesta en la dirección buscada, desencadenando reacciones positivas encaminadas al objetivo deseado. Es un proceso similar a la visualización pero que puede ser mucho más potente y a la vez relajado para la persona que lo utiliza.
Lo mejor de todo es que el proceso es sencillo, rápido y efectivo. Se puede aplicar a multitud de objetivos y actividades. Bien usado es una fuente de sorprendente experimentación para aquellos que buscan mejorar o influir en su vida y entorno de manera no convencional.


