Cómo vencer las adicciones (2 de 2)

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Cómo vencer las adicciones (2 de 2)

Hemos comentado que hay “hábitos puente” que nos llevan a un determinado comportamiento o consumo. También hay determinados ambientes o personas que nos pueden incitar a los comportamientos que deseamos eliminar. Sobre todo, en adicciones importantes. Evitar esos ambientes o personas, negativas para controlar nuestro problema, nos facilitará la tarea.

Cuando empiece a mejorar, redoble su vigilancia. A veces el triunfalismo nos hace bajar la guardia y todavía no somos conscientes de que necesitamos arraigar los procesos para que se vuelvan automáticos. Si, por ejemplo, está venciendo su adicción al azúcar, es probable que note que su organismo no demanda tanta necesidad de esta sustancia. Confiar en exceso en sus capacidades de autocontrol en ese momento puede devolverle al punto inicial. Es mejor insistir durante un periodo más largo antes de darse una licencia en este sentido. Con otras sustancias más adictivas o peligrosas, la única opción es evitarlas por completo de forma permanente (caso del alcohol o drogas ilegales).

Cada caso particular, puede precisar de acciones específicas para trabajar una adicción que haya causado estragos importantes en su vida. Acudir a un psicólogo especializado o el concurso de grupos de autoayuda específica pueden ser ideas excelentes.

Dependiendo del momento en que se pudiera encontrar, la radiónica puede ayudarle para reprogramarse mental y orgánicamente a nivel energético, acelerando los procesos que precisa para recuperar la normalidad. También para conseguir una mayor fuerza de voluntad o autocontrol. No pase por alto reforzar estas capacidades con su equipo radiónico.

Recuerde que puede utilizar su dispositivo para trabajar a nivel global o incidiendo en aquellos aspectos específicos que considere esenciales para su caso concreto. No olvide que debe indagar las causas que le llevaron al problema (traumas, necesidades insatisfechas, baja autoestima, amistades inapropiadas, deficiencias orgánicas o alimentarias, malos hábitos descontrolados, etc.) para tratarlos al mismo tiempo.

Si tiene dudas de las causas o quiere conocer cuál es aquella que más peso tiene en su caso particular o en el de otra persona, puede elaborar una lista sobre dichas causas y utilizar el puntero de su equipo para saber cuál es la principal sobre la que trabajar.

No lo deje más tiempo. Cuanto antes comience, menos daño se hará y antes se recuperará. Y una última consideración, si otros lo han conseguido, usted también puede hacerlo.

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