Terapias contra el cáncer que funcionan. Los campos eléctricos pulsantes.-

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                Numerosos investigadores están constatando como se pueden emplear terapias no invasivas contra el cáncer con resultados extraordinarios. Sin embargo, la mayoría de los oncólogos actuales no muestran el más mínimo interés en este tipo de actuaciones porque se salen de lo que hoy en día se considera ortodoxia médica en relación a la quimioterapia. En concreto, el Dr. Anthony Holland ha desarrollado un dispositivo que puede destruir tanto células cancerosas como microbios patógenos a través de una antena de plasma que emplea gas ionizado emitiendo campos eléctricos de forma pulsada. Se utilizan frecuencias específicas dependiendo del tipo de tumor sobre el que actuar.

Ya en la primera mitad del siglo XX el investigador Georges Lakhovsky desarrolló un aparato llamado “Oscilador de Ondas Múltiples” con el que cosechó abundantes éxitos en tratamientos de todo tipo incluyendo el cáncer. Este investigador también desarrolló otros aparatos relacionados con la Radiónica pero tuvo el acierto de no utilizar esta terminología a la hora de inscribir las patentes, por lo que fueron aprobadas en los Estados Unidos.

Lakhovsky defendía que todas las células de cualquier ser viviente emiten una serie de señales o radiaciones características al mismo tiempo que las reciben del ambiente. Las radiaciones muestras características diferenciadoras que pueden distinguirse de las demás. Cuando las células están en resonancia adecuada se mostrarán sanas. Cuando la resonancia se altera por las causas que sean, las células enfermarán. Los dispositivos de Lakhovsky (un tipo de aparato radiónico) perseguían devolver la resonancia adecuada a las células e individuos tratados, lo que conseguían en una gran cantidad de casos incluso en personas totalmente desahuciadas por la medicina convencional.

Los aparatos radiónicos actuales también persiguen restaurar la resonancia adecuada en los organismos tratados como forma de restaurar la salud. Los informes en este sentido son extraordinariamente positivos y los efectos pueden comprobarse mediante la experimentación personal. La ventaja de la terapia radiónica es que se trata de una terapia no invasiva y que actúa a nivel energético, que según la teoría radiónica conforma el armazón previo a la materia y que influye y actúa sobre la misma.

Los dispositivos radiónicos como el ARE X3 Pro disponen de un módulo específico de producción de energía orgón de altísima potencia que se modula de forma pulsante para dirigirlo a fines terapéuticos y objetivos de todo tipo. El operador puede utilizar tanto frecuencias fijas determinadas especialmente estudiadas como frecuencias elegidas de forma manual dependiendo de las necesidades del trabajo a realizar. Mediante una placa adherente se puede establecer el mejor tipo se pulsación a utilizar en cada caso. La operativa es sencilla y al alcance de cualquier persona sin necesidad de preparación especial. Los resultados son sorprendentes por eficacia y velocidad de realización.

Información sobre Lakhovsky en la red:

http://cancer-apuestaporlavida.blogspot.com.es/2008/01/georges-lakhovsky-y-la-energia-de-la.html