Claves para sentirse bien. La capacidad de elección

Claves para sentirse bien. La capacidad de elección

“La felicidad no está en el exterior sino en el interior”. Esta es una máxima budista compartida por muchos filósofos, escuelas de pensamientos y diversos credos. Es fácil decirla y hasta creerla, pero resulta mucho más difícil asimilarla y llevarla a la práctica. De hecho muchas de las personas que son capaces de compartir estas palabras a través de Whatsapp, Facebook u otras redes sociales, no comprenden su verdadero significado.

                Cuando elegimos ver el mundo exterior con unas gafas imaginarias a través de las cuales todo es neutro o positivo, entendemos que tenemos la capacidad de alterar la realidad que contemplamos en función de nosotros mismos. Podemos ver lo que hay,  y si no nos gusta, hacer lo que sea necesario para cambiarlo. Pero aceptamos las circunstancias y las vemos como posibilidades que se nos presentan para crecer. Lo que no nos gusta no es algo que tenga que hacernos daño necesariamente. Tanto si nos ponen una multa en el coche por estar mal aparcados o como si nos abandona nuestra pareja, podemos contemplarlo no como un “problema” que nos abruma, sino como una “situación” a la que vamos a hacer frente con una actitud de partida diferente. Una actitud de aceptación ante lo realmente imposible de cambiar y una actitud de desafío y expectación por los resultados, ante lo que se nos presenta como complejo o difícil pero que se presta a ser modificado o cambiado.

                Mucha gente deja su vida “a lo que salga”, a levantarse con el pie derecho o el pie izquierdo y a dejar que otros sean los que decidan. Son los más. Los que se ven superados siempre por la adversidad y a los que van parcheando su existencia para hacerla simplemente “soportable”. Son los que creen que alguien les hace algo para que todo les salga mal o que están sujetos a una especie de racha permanente de mala suerte. Otros, los menos, deciden tomar las riendas de su existencia. Por complicadas que sean sus circunstancias personales deciden que van a ver lo positivo, que van a crecer como individuos frente a cualquier situación que les toque vivir y a sacar el máximo partido a las experiencias. Estas personas no abandonan la búsqueda, no se dan por vencidas a la primera de cambio y las que están dispuestas a indagar e investigar para mejorar su vida y la de los que les rodean. Son personas proactivas, tendentes a experimentar aquello que puede mejorar su existencia y hacerles progresar desde el punto dónde estén.

                Una forma básica de mejorar nuestra existencia desde hoy mismo es tomar resoluciones. La más importante es determinar que decidimos sentirnos bien con nosotros mismos de partida, aceptando dónde estamos en este mismo instante. Después nos pondremos en disposición de sacar lo mejor de nosotros mismos, potenciando nuestros aspectos positivos, aprendiendo todo lo que podamos para mejorar y utilizando las herramientas de que dispongamos para lograrlo.

                Nuestra mente y su enorme potencial es algo que todos los seres humanos poseemos. Una de sus características es poder modificar nuestro mundo cuando la empleamos adecuadamente. La visualización creativa de aquello que deseamos tiene un extraordinario poder. Enfocar nuestra mente como si de un rayo láser se tratase en un determinado objetivo determinará la posibilidad de hacerlo realidad. Hablaremos de esta herramienta de la mente en más de una ocasión y mostraremos diferentes métodos para mejorar nuestras visualizaciones.

                La radiónica también es otra herramienta que puede representar un empuje definitivo para lograr aquello que deseamos. Sea que se use a nivel de salud, a nivel de mejora personal, a nivel de obtener metas o de ayudar a otras personas. Podemos decir que nos encontramos ante un método de potenciar las posibilidades de la mente hasta límites extraordinarios. De forma sencilla y eficaz.

                Sea cual sea el método que elijamos, el punto de partida básico debe ser la toma de consciencia de que podemos hacer cosas con nuestra vida. Podemos pasar a la acción más allá de limitarnos a la reacción. Nuestra existencia es como un cronómetro que descuenta los segundos, los minutos, las horas y los días. Saquemos el mayor provecho posible de estar vivos y decidamos hacer lo posible para extraer todo lo que nos brinda de positivo. Esto nos permitirá ser más felices y poner nuestro grano de arena para que el mundo sea un lugar mejor donde vivir.

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