¿Mala suerte o buena suerte? Es posible elegir (2 de 2)

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¿Mala suerte o buena suerte? Es posible elegir (2 de 2)

En nuestra entrada anterior establecimos las bases de lo que podemos entender como mala y buena suerte. También comentamos sobre el origen de los problemas que acontecen a las personas. Ahora mostraremos algunos de los hábitos que permiten atraer lo que consideramos como buena suerte.

¿Qué podemos hacer para que “la suerte” nos sonría?

  • Adoptar una mentalidad positiva. – Esto significa acostumbrarnos a ver el lado positivo de las cosas. Entender que incluso aquello que experimentamos como negativo puede implicar que termine siendo un revulsivo que nos empuje (o incluso nos obligue) hacia el cambio que necesitamos. A veces nos adormecemos y nos quejamos de nuestra existencia cuando tenemos frente a nosotros múltiples opciones que nos harían experimentar una vida completamente distinta. La suerte tiene que ver mucho con la actitud que adoptamos frente a la vida y aquello en lo que invertimos nuestro tiempo o nuestros recursos.
  • Buscar las buenas oportunidades. – Las personas a las que sonríe la suerte son aquellas que buscan activamente nuevas oportunidades al mismo tiempo que están atentas a las oportunidades que llegan. Están dispuestas a realizar acciones en la dirección adecuada, disfrutan con la búsqueda y ajustan su potencial de acuerdo a la retroalimentación que les llega del entorno. Esto no significa lanzarse a cualquier cosa. Tome tiempo para analizar con tranquilidad si lo que aparece ante usted es una trampa disfrazada de oportunidad.
  • Conectar con personas valiosas. – Hay muchas personas con las que podemos relacionarnos. Asegúrese de que se rodea de aquellos que merezcan la pena como seres humanos, que le nutran y que disfruten al mismo tiempo de la compañía de usted, de manera desinteresada. Eso de la dará una visión diferente de la realidad y le permitirá crecer y mejorar como ser humano, lo cual redundará en que se sienta alguien con buena suerte.
  • Abandonar la personalidad de víctima. – Deje de centrarse en lo malo que considere le haya sucedido y piense en las cosas buenas que ha disfrutado o disfruta. Busque razones para sentirse bien, aunque en principio sean sólo cosas pequeñas, como disfrutar viendo una puesta de sol, jugar con un niño o acariciar a una mascota que le resulte agradable. Procure cambiar su sentimiento interior hacia un estado positivo con cualquier elemento o acción que tenga a su alcance. Eso determinará que alcance una vibración más elevada y atraerá lo que está de acuerdo a esa vibración.
  • Determinar en su corazón que no se rendirá. – La determinación por el cambio es primordial para comenzar la andadura. También lo es pensar que va a disfrutar con el proceso de cambio y el camino que tiene por delante.
  • Buscar herramientas para alcanzar la felicidad. – Vea películas que le motiven, lea libros que le estimulen a alcanzar sus metas y aprenda de personas que vivieron vidas significativas y felices, copiando sus formas de afrontar la existencia.

Además de todo esto, desde la práctica de la radiónica, entendemos que podemos deliberadamente construir nuestra propia realidad. Podemos conectar con las configuraciones energéticas relacionadas con procesos positivos de forma activa, podemos elevar nuestra vibración personal y podemos encontrar soluciones a una gran mayoría de las situaciones que nos producen infelicidad. Sólo hay que decidirse a comprobarlo e incorporar esta herramienta de desarrollo personal en nuestra vida diaria.

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